
La representante Luisa “Piti” Gándara solicitó hoy la aprobación en la Cámara de Representantes del proyecto que impulsaría un impuesto a las bebidas carbonatadas y otras con alto contenido de azúcar (PC 1844) con nuevas enmiendas que inyecten mas de $46 millones al Plan de Salud del Gobierno (PSG).
Acompañada por Ricardo A. Rivera Cardona, director ejecutivo de la Administración de Seguros de Salud (ASES), Gándara indicó que ante la situación fiscal del país y los retos para garantizar los servicios necesarios de salud, está proponiendo que se dirija el 50% (sobre $20 millones) de los recaudos que pueden lograrse con la aprobación de este arbitrio para ayudar a mejorar las finanzas del PSG. El otro 50 % de los recaudos se usarían para crear un Fondo de Inversión en la Niñez Temprana que permita financiar y expandir programas dirigidos a esta población entre los cero a cinco años.
“Este proyecto no sólo es una herramienta importante para atender las necesidades de salud de nuestros niños, sino que también destina fondos muy necesarios para fortalecer las finanzas del PSG, ya que junto con el pareo de fondos federales representaría una inyección de $46.5 millones. Además esta aportación nos permite continuar pagando a los proveedores, a la vez que fortalece nuestras negociaciones con los inversionistas para que se materialice los antes posible el conseguir una línea de crédito, aliviando aún más la situación financiera del plan”, explicó Rivera Cardona.
Gándara explicó que el otro 50 % se distribuiría un 25 % para el Hospital Pediátrico, 12.5 % para crear el Fondo de Inversión para la Niñez Temprana para proyectos que apoyen la salud, educación y bienestar de esta población. El restante 12.5 % se destinarán para el adiestramiento a cuidadores en centros de cuido y elevar los estándares de calidad del cuidado pre-escolar, programas de intervención temprana y de deficiencias en el desarrollo y tratamiento de la obesidad infantil así como para el Hospital del Niño.
El tercer beneficio del proyecto es que se comienza a atender la epidemia de obesidad de la población, especialmente en la población pediátrica.
Las últimas cifras provistas por ASES confirman la gravedad de la situación de la salud de nuestros ciudadanos y lo que implican para el gobierno los gastos en el Plan de Salud Público dirigidos a tratar condiciones como el sobrepeso, la obesidad y sus condiciones relacionadas.
Para el 2013, estos gastos representaron más de $76 millones en costos para pacientes menores de 18 años y hasta $238 millones en pacientes mayores de 19 años, sin contar los costos de pacientes de Medicare Platino. En total, solo el Plan de Salud del gobierno invirtió sobre $300 millones en atender gastos médicos relacionados a la obesidad, el sobrepeso y condiciones relacionadas.
“Los datos más recientes confirman que los efectos que tiene el sobrepeso en la salud de nuestra población, sobre todo en la población pediátrica, alcanza niveles de epidemia y las bebidas carbonatadas y altamente azucaradas contribuyen a esta emergencia de salud. Nuestros niños y adolescentes tienen una prevalencia de sobrepeso y obesidad que fluctúa entre 25% y 43%. Esto es alarmante y tenemos que actuar ya para atajar este problema de frente”, indicó Gándara.
Con la aprobación del PC 1844, se realiza una inversión contundente en la niñez temprana que se ha demostrado por la evidencia científica y de economistas que cuando se ponen los mejores recursos en estimular y desarrollar los menores entre 0-5 años, se tiene la capacidad de cambiar su destino mientras se reduce la criminalidad, la necesidad de educación especial.
La representante justificó el impuesto al refresco y las bebidas altamente azucaradas por no ser un producto de primera necesidad en la dieta de las personas para la salud sino que al contrario, es perjudicial para la misma y su consumo.
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